• La escuadra burladesa supera en la final al Aurrerá de Leiza, que tiene todavía el “comodín” de la promoción.
• En la modalidad de herramienta, Errepala logra el ascenso venciendo al CP Almería.
El Frontón Municipal de Arnedo acogió el pasado fin de semana la Fase Final del Campeonato de España de Clubes de Primera División donde, sin representantes navarros en herramienta, las “esperanzas forales” se centraban en la disciplina de mano en la que se “alineaban” dos equipos.
Así, Zugarralde, por su condición de primer clasificado en la Liga Regular, tenía el puesto asegurado en la final; mientras que la escuadra leitzarra, tercera en la clasificación general se lo debía jugar con el Ezcaray riojano, segundo.
Un solo tanto da el pase
La semifinal arrancó con el enfrentamiento de mano individual, en el que se enfrentaron Adrián Uriarte por parte del Ezcaray y Hegoi Txoperena, del lado del Aurrerá.
El primer juego fue muy disputado, cayendo al final del lado navarro por 10 a 8. Cosa distinta ocurrió en el segundo, donde la superioridad de Txoperena fue evidente, llevándose la victoria por 10 a 3, dejando un buen panorama para el choque de parejas, en el que a los de Leiza les valía con hacer un juego o, si el partido concluía en dos sets, anotar doce tantos.
Pero los “pelaires” no estaban por la labor y Jaime y Jorge Altuzarra se anotaron el primer envite por 10 a 3, poniendo en serios aprietos a Janitz Sagastibeltza y Eñaut Goikoetxea que estaban obligados a ganar el siguiente juego o anotar nueve tantos para alcanzar la final.
La emoción sobrevolaba el frontón arnedano, sin embargo, los bravos pelotaris leitzarras salieron a la cancha muy concentrados y, con un juego muy sólido, se colocaron con una sustancial ventaja en el luminoso (7/3), con lo que el objetivo estaba más cerca.
Pero, en otro giro de los acontecimientos, los Altuzarra dieron la “vuelta a la tortilla”, empatando a siete y “metiendo el agua en casa” de los del Valle de Leizarán.
Janitz y Eñaut encajaron el golpe, pero se recompusieron enseguida y lograron encadenar dos tantos seguidos, alcanzando el “deseado” cartón 9, que otorgaba el tan ansiado pase a la final aunque se perdiera el set.
A partir de aquí la relajación de los navarros provocó la reacción riojana que remontaron el resultado para adjudicarse una victoria insuficiente, que les dejó fuera de la final por un solo tanto (32/31).
La emoción continúa en la final
Al día siguiente tuvo lugar la jornada de finales, comenzando por la herramienta, donde el Errepala donostiarra logró el ascenso superando, tanto en paleta cuero como en pala corta, al Club Pelota Almería, verdugo en semifinales de sus paisanos del Club de Pelota Benahadux.
Tras retirar la red protectora, tomó protagonismo la mano, con la disputa del partido individual del “choque fratricida” entre Zugarralde y Aurrerá.
Precisamente fueron los de Leiza quienes golpearon primero con el triunfo, en una pelea muy igualada, de Hegoi Txoperena sobre Aitor Alduntzin por dos juegos a uno.
El partido empezó de cara para Aitor que controló con autoridad el primer acto (2/10). No obstante, “Txope” se sobrepuso del juego inicial y “devolvió la moneda” en la reanudación (10/3), dejando todo para el tercer y definitivo “joko”.
Aquí, la entrega de ambos jugadores fue total, adelantándose Alduntzin hasta el 1 a 3 que parecía decantar el fiel de la balanza hacia el lado burladés. Pero Txoperena no bajó los brazos y logró “enjuagar” esa ventaja para igualar a tres y dejar el desenlace del duelo en un “minipartido” a dos tantos y con Aitor Alduntzin algo mermado físicamente por un percance en su pierna derecha ocurrido poco antes del empate.
Esto no restó entrega al delantero burladés, que siguió peleando los dos últimos tantos que cayeron del lado de Txoperena, para anotarse la victoria (5/3) y colocarse a un paso del ascenso a División de Honor.
En el desafío de parejas se prolongó la “racha” para los leitzarras, pues la solidez de Janitz Sagastibeltza y Eñaut Goikoetxea, se impuso en el primer punto a la dupla burladesa compuesta por Enaitz Anso y Beñat Villanueva, algo más irregular en su juego (7/10).
Con este panorama las opciones de los dirigidos por Alberto Beloki únicamente pasaban por ganar el partido y, además, neutralizar la ventaja de tantos de sus rivales que en ese momento era de cuatro en favor del Aurrerá.
Enaitz y Beñat pronto se aplicaron a ello, estabilizaron su juego y lograron minar la espectacular defensa de sus contrincantes para acabar venciendo en el segundo “joko” por 10 a 7, dejando la resolución del partido para un emocionantísimo tercer set, en el que quien venciera se iba a llevar el triunfo final, con el agravante para los del Zugarralde (con 33 tantos a favor y 34 en contra), que debían ganar el juego evitando que los de Leiza lograran cuatro tantos, pues el empate también beneficiaba a los leitzarras por la mayor juventud de sus pelotaris.
Finalmente, la veteranía de Enaitz Anso y Beñat Villanueva les llevó a afrontar este último acto con más solvencia que sus rivales, que cometieron más errores de los que nos tenían acostumbrados en el resto del choque. Así, acabaron sucumbiendo por 5 a 1, marcador que otorgaba el ascenso directo a la máxima categoría para Zugarralde tan sólo un año después de perder su plaza en División de Honor.
En el lado del Aurrerá, la tristeza de la derrota no debe empañar el fenomenal trabajo de sus pelotaris, cuyas esperanzas de subir de categoría sigue intactas pues todavía disponen de otra “bala en la recámara”, la de la promoción, que tendrá lugar el 11 de abril en el Frontón Adarraga de Logroño y donde tendrán enfrente al penúltimo clasificado de División de Honor, el Umore Ona de Goizueta, con el que protagonizará otro enfrentamiento entre conjuntos forales.
En el documento adjunto puedes ver los resultados de esta fase final